Cuando una operación logística crece, rara vez lo hace de forma prolija. Un depósito que empieza siendo cerrado incorpora un playón externo. Una planta industrial suma movimientos entre naves. Un centro de distribución alterna picos de trabajo en interiores con tareas al aire libre. En ese escenario, el problema no suele ser la capacidad de carga ni la potencia del equipo, sino algo más simple y más costoso: la falta de flexibilidad operativa.
Los autoelevadores duales nafta-gas aparecen justamente para resolver ese punto ciego. No son una tecnología nueva ni experimental, pero sí una de las más subestimadas al momento de tomar decisiones de compra. Mientras muchos análisis se concentran en elegir entre gas, eléctrico o combustión, los autoelevadores nafta-gas proponen otro enfoque: no elegir un único escenario, sino estar preparados para varios.
¿Qué son los autoelevadores duales nafta/gas?
Un autoelevador nafta-gas es un equipo diseñado para operar con dos tipos de combustible (gas GLP y nafta), permitiendo alternar entre uno y otro según el entorno de trabajo, la ventilación disponible y la infraestructura del lugar. Esta doble alimentación le da al equipo una flexibilidad operativa superior, especialmente en operaciones mixtas donde el trabajo no se limita a un solo espacio o condición.
Cómo funciona el sistema dual
El sistema dual de un autoelevador nafta-gas integra dos circuitos de alimentación dentro del mismo motor, gestionados por un selector que habilita el uso de uno u otro combustible. No se trata de dos motores ni de una adaptación improvisada, sino de un diseño pensado de origen para trabajar bajo ambas modalidades.
Desde el punto de vista operativo:
- El motor arranca y funciona con gas GLP o nafta, según la selección previa.
- El pasaje de un combustible a otro se realiza de forma simple y controlada, siguiendo un procedimiento definido.
- El rendimiento del equipo se mantiene estable, sin afectar la capacidad de carga ni la respuesta del motor.
En la práctica, el cambio de combustible suele hacerse:
- Al iniciar el turno, según el entorno principal de trabajo.
- Ante un traslado del equipo de interior a exterior (o viceversa).
- Cuando la disponibilidad de gas se ve limitada y se prioriza la continuidad operativa.
Este esquema evita paradas innecesarias y elimina la dependencia absoluta de una sola fuente de energía, algo especialmente valioso en operaciones dinámicas.
Autoelevadores a gas para interiores
El uso de gas en autoelevadores destinados a interiores no responde solo a una preferencia técnica, sino a una lógica de control ambiental y prevención. En comparación con la nafta, el gas presenta ventajas claras cuando el equipo opera de forma recurrente en espacios cerrados o de circulación limitada.
Principales beneficios en interiores ventilados:
- Menor emisión de gases contaminantes: La combustión del gas genera menos monóxido de carbono y partículas nocivas, reduciendo la carga contaminante del ambiente laboral.
- Reducción de olores y residuos: Esto mejora las condiciones de trabajo del personal y evita la impregnación de mercadería, envases o productos sensibles.
- Mayor estabilidad en auditorías de seguridad e higiene: Los autoelevadores a gas suelen ser mejor aceptados en inspecciones, siempre que se respeten las condiciones de ventilación y mantenimiento.
- Mejor control operativo: En operaciones intensivas, el gas permite un funcionamiento más previsible en interiores, sin los picos de emisiones típicos de otros combustibles.
Ventilación: el punto crítico que no se puede ignorar
Uno de los errores más comunes es asumir que “al ser a gas, puede usarse en cualquier interior”. Esto no es así. Los autoelevadores a gas requieren interiores ventilados, ya sea de forma natural o mecánica, para garantizar la correcta renovación del aire.
Buenas prácticas habituales:
- Aberturas permanentes o sistemas de extracción forzada
- Renovación de aire acorde al volumen del espacio
- Control periódico de emisiones
- Mantenimiento regular del sistema de combustión
Desde la gestión operativa, evaluar la ventilación disponible es tan importante como elegir el equipo correcto.
Estos criterios suelen ser evaluados en inspecciones y auditorías vinculadas a la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, así como en controles internos de seguridad e higiene.
En este contexto, los autoelevadores a gas correctamente seleccionados, mantenidos y operados permiten cumplir con la normativa sin introducir complejidad innecesaria en la operación.

Nafta en exteriores: autonomía total y continuidad operativa
En la práctica, muchos cuellos de botella logísticos no se originan en la capacidad del equipo, sino en su dependencia energética. Cuando el trabajo se traslada a playas abiertas, sectores descubiertos o instalaciones temporales, la nafta ofrece una ventaja concreta: se consigue fácilmente, se reposta rápido y no exige infraestructura específica más allá de los protocolos de seguridad habituales.
Cuándo conviene usar nafta
El uso de nafta resulta especialmente conveniente en escenarios donde la operación es variable, extensa o poco previsible, y donde detener el equipo por falta de combustible no es una opción. Casos típicos:
- Playas logísticas: Operaciones al aire libre, con movimiento constante de camiones, contenedores o pallets, donde el equipo debe estar disponible en todo momento.
- Centros de transferencia: Espacios donde la mercadería entra y sale con alta rotación, y el autoelevador se desplaza entre sectores sin una base fija de recarga.
- Operaciones temporales o móviles: Proyectos por obra, picos estacionales, ampliaciones transitorias o instalaciones provisorias donde montar una red de gas no es viable ni eficiente.
En todos estos contextos, la nafta ofrece una solución inmediata, sin tiempos muertos asociados a la logística del combustible.
Autonomía y potencia sin condicionamientos
A diferencia de otros combustibles, la nafta permite sostener el rendimiento del equipo sin depender de:
- Tiempos de recarga prolongados
- Infraestructura específica
- Condiciones ambientales particulares
Esto se traduce en una potencia constante, incluso en jornadas largas o de alta exigencia. Para el responsable operativo, esto significa algo clave: previsibilidad. El equipo responde igual al inicio y al final del turno, sin caídas abruptas de rendimiento ni ajustes forzados en la planificación.
🔁 ¿Tu operación no es 100% interior ni 100% exterior?
Elegir el autoelevador correcto no depende solo del peso que levanta, sino de dónde y cómo va a trabajar hoy y dentro de tres años.
Autoelevadores nafta-gas en empresas con flujos variables
Las empresas con operaciones no lineales —cambios de turnos, picos estacionales, ampliaciones temporales o reorganizaciones internas— encuentran en los autoelevadores nafta-gas una herramienta clave para sostener la eficiencia sin sobredimensionar la flota ni atarse a un único escenario operativo.
En este tipo de organizaciones, la logística rara vez es estable. Los flujos se intensifican en determinados momentos del año, los recorridos cambian según la demanda y los espacios de trabajo se reconfiguran con frecuencia.
Casos típicos de uso
- Industrias alimenticias: En plantas alimenticias es habitual combinar depósitos cerrados, zonas de preparación y áreas externas de carga y descarga. El uso de gas en interiores ventilados ayuda a mantener mejores condiciones ambientales, mientras que la nafta permite operar sin restricciones en patios o playas externas, especialmente en horarios pico o despachos intensivos.
- Centros logísticos urbanos: Los centros logísticos en entornos urbanos suelen trabajar con espacios limitados y alta rotación. La mercadería entra y sale constantemente, los recorridos no son siempre los mismos y el margen para errores es mínimo. En estos casos, los autoelevadores nafta-gas aportan una ventaja clave: permiten absorber variaciones de volumen sin sumar equipos adicionales.
- Empresas con depósitos mixtos (cubiertos y descubiertos): Muchas empresas operan con depósitos parcialmente cubiertos, ampliaciones progresivas o zonas externas que se incorporan con el tiempo. En lugar de reemplazar el equipo cada vez que cambia el layout, el sistema dual ofrece una solución de continuidad, acompañando el crecimiento sin frenar la operación.
Comparativa práctica: diésel, nafta, nafta-gas y eléctricos (litio)
En la práctica, los errores de selección suelen aparecer cuando se prioriza una tecnología por moda, precio o recomendación genérica, sin analizar dónde, cómo y cuánto va a trabajar el equipo. Esta comparativa busca ordenar ese análisis de forma clara y objetiva, sin jerarquías artificiales.
| Variable | Diésel | Nafta | Nafta-Gas (Dual) | Eléctrico Litio |
|---|---|---|---|---|
| Entorno de trabajo | Exteriores, grandes superficies, uso intensivo | Exteriores y semiabiertos | Interiores ventilados y exteriores | Interiores cerrados y controlados |
| Autonomía | Muy alta | Alta | Alta y adaptable | Alta, dependiente de carga |
| Infraestructura necesaria | Básica (combustible) | Básica (combustible) | Gas + nafta | Punto de carga eléctrica |
| Flexibilidad operativa | Media | Media | Alta | Media |
| Emisiones | Altas | Medias | Medias / bajas (según modo) | Nulas en operación |
| Ruido | Alto | Medio | Medio | Bajo |
| Costos indirectos | Mantenimiento robusto | Mantenimiento estándar | Mantenimiento dual | Menor mantenimiento mecánico |
| Escenarios típicos | Playas abiertas, cargas pesadas | Operaciones exteriores generales | Operaciones mixtas | Depósitos cerrados, logística limpia |
El punto central es que ninguna tecnología resuelve todos los escenarios por sí sola, y ninguna debería descartarse sin analizar el contexto operativo completo.
Por qué los autoelevadores HELI destacan en tecnología dual
En los autoelevadores nafta-gas HELI, el sistema dual no es un agregado accesorio. Está integrado desde el diseño del equipo, lo que se traduce en una operación más estable y previsible. Esto se refleja en aspectos concretos:
- Motores preparados para trabajar de forma continua con ambos combustibles
- Transiciones de uso claras y seguras entre gas y nafta
- Componentes dimensionados para evitar sobreexigencias prematuras
- Respuesta consistente del equipo, independientemente del modo de operación
Uno de los rasgos más valorados de los autoelevadores HELI es su enfoque en la durabilidad operativa. En lugar de priorizar soluciones complejas o difíciles de mantener, la marca apuesta por configuraciones robustas, pensadas para resistir el uso intensivo típico de depósitos, plantas industriales y centros logísticos.
Esto impacta directamente en:
- Mayor vida útil del equipo
- Menor frecuencia de paradas no programadas
- Mantenimiento más previsible
- Mejor costo total de propiedad a mediano y largo plazo
HELI es hoy uno de los líderes mundiales en venta de autoelevadores, apiladores y zorras. Ese volumen global no solo habla de escala, sino también de estandarización, disponibilidad de repuestos y continuidad de modelos, factores críticos para empresas que planifican inversiones a largo plazo.

A nivel local, esta fortaleza se traduce en una ventaja concreta: los equipos no quedan “huérfanos” con el paso del tiempo. Hay continuidad de líneas, compatibilidad de componentes y soporte técnico alineado con las necesidades reales del mercado argentino.
Desde nuestra operación en Capital Federal, acompañamos a empresas de todo el país en la selección de autoelevadores en alquiler o venta. Brindamos soporte técnico capacitado y con conocimiento específico de la marca.
Preguntas frecuentes
¿Los autoelevadores duales pueden usarse en interiores cerrados?
Sí, utilizando gas y siempre que el espacio esté correctamente ventilado. El gas genera menos emisiones que la nafta, pero la ventilación sigue siendo un requisito normativo indispensable.
¿Qué diferencia hay entre un montacargas a gas y uno nafta-gas?
El montacargas a gas trabaja solo con gas, mientras que el nafta-gas permite alternar entre gas y nafta, ofreciendo más flexibilidad para operaciones que combinan interiores y exteriores.
¿El cambio de combustible afecta el rendimiento?
No. El rendimiento y la capacidad de carga se mantienen estables. El cambio de combustible está diseñado para no impactar en la operación normal del equipo.
¿Son más costosos de mantener los autoelevadores duales?
No necesariamente. Bien mantenidos, los autoelevadores duales suelen optimizar el costo total de operación, ya que evitan sumar equipos adicionales para distintos entornos.
¿Qué tipo de empresa se beneficia más de un autoelevador nafta-gas?
Empresas con operaciones mixtas, flujos variables o crecimiento progresivo, donde un solo equipo debe adaptarse a distintos espacios y condiciones de trabajo.


