Operar todos los días con equipos de varias toneladas sin tener claro si cada carnet de autoelevador está en regla no es solo una incomodidad administrativa: es un riesgo directo para tu empresa, para tus indicadores de seguridad y para la continuidad del depósito. En muchos casos, el operador “tiene un carnet”, pero nadie podría explicar con claridad si cumple o no con lo que exige la Resolución SRT 960/2015.
Este artículo baja a tierra la normativa vigente y la conecta con tu realidad diaria. Vas a encontrar, en un solo lugar, qué revisar, cómo ordenar el circuito y qué pasos seguir para que la habilitación de tu equipo deje de ser un papel dudoso y se convierta en una política seria de seguridad dentro de la empresa.
Por qué el carnet de autoelevador ya es un requisito estratégico, no solo legal
En un depósito moderno, la presión no viene solo de las inspecciones o de la ART: viene de la necesidad de que todo funcione sin sobresaltos. Un carnet de autoelevador bien gestionado marca la diferencia entre una operación que “zafa” y una operación profesional, donde cada movimiento está respaldado por formación real y por registros claros.
Cuando la habilitación para operar autoelevadores se toma en serio, cambian varias cosas a la vez:
- Se reducen incidentes y paradas inesperadas por maniobras inseguras.
- Baja el riesgo de sanciones y reclamos porque la empresa puede demostrar que capacitó y evaluó a sus operadores.
- Mejora la imagen del área: el equipo de autoelevadores deja de ser “el que mueve pallets” para convertirse en una célula calificada y trazable.
Que los operadores de la flota cuenten con el carnet de autoelevador también es una ventaja concreta: te da argumentos frente a auditorías, ART y casa matriz, y refuerza el mensaje interno de que la seguridad no es negociable.

Marco legal básico: Resolución SRT 960/2015 y licencia de autoelevadores
La Resolución SRT 960/2015 fija las condiciones mínimas de seguridad para trabajar con autoelevadores: establece requisitos para el entorno de trabajo, para los propios equipos y para la capacitación de quienes los conducen. Es el marco que toman las ART y los inspectores para evaluar si la empresa gestiona bien estos riesgos.
En paralelo, la licencia de conducir clase E2 habilita a circular en la vía pública con ciertos vehículos y maquinarias especiales, mientras que el carnet interno es la credencial que entrega el empleador para operar dentro del predio. La licencia de autoelevadores puede implicar tanto la clase E2 como el carnet interno, según el contexto de uso.
| Licencia E2 | Carnet/credencial de operador | |
| Quién la emite | Autoridad de tránsito municipal o provincial | Empleador |
| Dónde aplica | Vía pública y espacios sometidos a normas viales | Dentro de planta, depósitos y centros logísticos |
| Qué demuestra | Aptitud para conducir en tránsito | Autorización interna, capacitación y apto médico vigente |
Cómo sacar carnet para autoelevador paso a paso
Si te estás preguntando cómo sacar el carnet de autoelevador para tu equipo, el circuito es más sencillo cuando lo ves ordenado: elegir bien el curso, definir requisitos, capacitar, evaluar y documentar de forma que cualquier auditoría encuentre todo en su lugar.
- Elegir un curso alineado con buenas prácticas de seguridad
Buscá instituciones con contenidos actualizados, carga horaria clara, teoría y práctica, que entreguen certificado y carnet individual al finalizar. - Cumplir los requisitos de ingreso
Lo habitual: mayoría de edad, saber leer y escribir y contar con apto médico laboral vigente para cada persona que querés habilitar. - Realizar la capacitación teórica y práctica
En el aula se ven riesgos, señalización y responsabilidades; en la pista, en concreto como manejar un autoelevador en maniobras básicas y de depósito. - Aprobar el examen teórico–práctico
Incluye preguntas objetivas y una prueba de conducción supervisada para validar que el operador entiende y aplica los procedimientos. - Emisión del carnet y registros internos
Con el examen aprobado, la entidad emite el carnet y la empresa lo incorpora al legajo.
Qué tiene que saber un operador antes de aprender como manejar un autoelevador
Antes de autorizar a alguien de tu equipo a aprender a manejar un autoelevador, necesitás asegurarte de que tenga una base clara sobre seguridad. No alcanza con que la persona “se sienta cómoda” arriba del equipo: tiene que entender qué puede salir mal, qué controles hacer y hasta dónde es seguro exigir la máquina.
Esa base se construye antes, en el aula y en la inspección diaria, con conceptos simples que después se vuelven hábitos de trabajo:
- Revisión visual completa antes de encender.
- Respeto de límites de carga y altura.
- Uso correcto de cinturón y EPP.
- Comunicación clara con peones y supervisión.
Responsabilidades del empleador: más allá del carnet de autoelevador
La habilitación no termina cuando tu operador aprueba el curso y recibe su carnet de autoelevador. Puertas adentro, la empresa es la responsable de ordenar la documentación y sostener la capacitación en el tiempo, para que la seguridad no dependa solo de la buena voluntad de cada persona.
Al menos, como empleador deberías:
- Emitir una credencial interna clara para cada operador habilitado.
- Conservar legajos con cursos, evaluaciones y aptos médicos.
- Definir procedimientos escritos de operación y de emergencia.
- Implementar checklists diarios y registros de inspección.
- Programar reentrenamientos y renovaciones periódicas del carnet.

Cómo alinear tu flota de autoelevadores Heli con una política seria de habilitación
Cuando tu empresa invierte en una flota de autoelevadores Heli, también está invirtiendo en una forma de trabajar: equipos confiables, maniobras más precisas y menos fallas inesperadas. Para aprovecharlo de verdad, la política de habilitación tiene que dialogar con las características de cada modelo, ya sea eléctrico, a combustión o de litio.
La compra de autoelevadores debería ir de la mano de planes de capacitación, matrices de habilitación por tipo de equipo y rutinas de mantenimiento que refuercen lo aprendido en el curso y se traduzcan en menos incidentes dentro del depósito. Así, cada operador sabe qué puede manejar, bajo qué condiciones y con qué controles previos.
Preguntas frecuentes sobre licencia de autoelevadores y registros
¿Cómo manejar un autoelevador?
Si querés asegurarte de que tu equipo sabe cómo manejar un autoelevador de forma segura, necesitás capacitación teórica y práctica: comprensión de riesgos, señalización, límites de carga y entrenamiento en maniobras básicas y de depósito bajo supervisión. El objetivo no es solo mover pallets, sino hacerlo respetando procedimientos y EPP.
¿Cómo sacar el carnet para autoelevador?
Definí un proveedor de formación, verificá requisitos de ingreso, asegurá la asistencia a clases teóricas y prácticas, exigí aprobar el examen y registrá la credencial en cada legajo.
¿Se puede sacar el registro para autoelevador sin experiencia previa?
Sí. Podés incluir en tu plan a personas sin experiencia: existen cursos diseñados para quienes recién empiezan y explican desde cero, combinando teoría básica de seguridad con práctica guiada hasta que alcanzan el nivel de manejo que tu operación necesita.
Del papel al depósito: que tu carnet de autoelevador se note en la operación
Un carnet de autoelevador en regla no es solo un requisito para “mostrar en una inspección”: es la base de una cultura donde la seguridad y el orden del depósito no se negocian.
Si vas a invertir en personas y equipos, asegurate de que tu licencia de autoelevadores y tu flota trabajen juntas: operadores bien formados, procedimientos claros y autoelevadores Heli confiables sosteniendo cada movimiento.


