En logística, no hay nada más caro que un autoelevador parado. Cada hora de inactividad significa entregas demoradas, camiones retenidos, personal ocioso y clientes que empiezan a mirar a la competencia.
En Argentina, donde los costos logísticos ya representan entre el 25% y el 35% del gasto operativo de una empresa (fuente: CEDOL), mantener tu flota activa no es solo una buena práctica: es una ventaja competitiva.
El impacto del mantenimiento en el costo total de propiedad (TCO)
El valor real de un autoelevador no está solo en el precio de compra. Lo que importa es su TCO (Total Cost of Ownership): inversión inicial + consumo de combustible o energía + repuestos + mantenimiento + horas productivas.
En nuestro mercado local, el mantenimiento preventivo es todavía más crítico porque:
- El precio de los repuestos importados cambia mes a mes con el tipo de cambio.
- Las reparaciones correctivas suelen implicar demoras de semanas si no hay stock.
- La Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) exige controles documentados para evitar multas y sanciones.
Un ejemplo claro: cambiar a tiempo un filtro hidráulico cuesta menos del 5% de lo que sale reparar una bomba dañada por contaminación interna. Y lo más caro no es la pieza: es el tiempo que tu operación queda parada.
Beneficios concretos del mantenimiento preventivo
- Más horas de trabajo reales: con un plan de servicio, tu flota alcanza hasta un 98% de disponibilidad operativa.
- Menos sorpresas en los costos: en un país inflacionario, planificar servicios te ayuda a fijar gastos y evitar sobresaltos.
- Cumplimiento normativo: las revisiones documentadas cumplen con los estándares de seguridad exigidos por la SRT.
- Mayor vida útil del autoelevador: un equipo HELI bien cuidado supera fácilmente los 10 años de servicio confiable.
- Mejor valor de reventa: un historial de mantenimiento oficial siempre aumenta el valor del equipo usado.

Checklist práctico de mantenimiento preventivo (adaptado a tu operación)
Control diario (operador antes de arrancar):
- Revisá niveles de aceite y refrigerante.
- Chequeá neumáticos y horquillas.
- Probá frenos, luces y bocina.
Revisión mensual (interno o externo):
- Estado de batería o motor.
- Fugas en sistema hidráulico.
- Limpieza de filtros.
Revisión trimestral (servicio oficial HELI):
- Calibración de sistemas.
- Cambio de filtros y fluidos.
- Diagnóstico de transmisión y electrónica.
Servicio anual (plan HELI Argentina):
- Auditoría completa.
- Reemplazo de piezas críticas.
- Informe documentado para cumplir con auditorías de seguridad.
Repuestos originales HELI: tu mejor seguro
En Argentina, un repuesto importado puede demorar semanas si no está en stock. Con HELI, tenés piezas originales disponibles en Buenos Aires con envío nacional inmediato.
La diferencia es clara:
- Ajuste perfecto.
- Durabilidad comprobada.
- Respaldo técnico de especialistas en la marca.
Un repuesto genérico parece más barato, pero acelera el desgaste y puede dejarte fuera de operación cuando menos lo esperás.
Conclusión
El mantenimiento preventivo no es un gasto: es un seguro de continuidad operativa. En un mercado donde los costos cambian todo el tiempo, tener tu flota controlada es la mejor forma de ganar previsibilidad.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto tiempo debo hacer mantenimiento a mi autoelevador HELI?
Depende del modelo y el uso, pero en general: control diario del operador, revisión mensual técnica y al menos un servicio oficial anual.
¿Qué normativa aplica en Argentina?
La SRT exige inspecciones periódicas y documentación de seguridad. Con servicio oficial HELI cumplís con esos requisitos.
¿Qué gano usando repuestos originales y no genéricos?
Garantizás durabilidad, ajuste perfecto y stock inmediato en el país. Con genéricos te exponés a fallas críticas y pérdida de garantía.
¿Cómo impacta la inflación en el mantenimiento correctivo?
Una reparación imprevista siempre es más cara. Con un plan preventivo fijás costos, asegurás repuestos y evitás variaciones de precio que golpean tu caja.


